En pleno proceso de creación suelen surgir dudas sobre cómo estructurar y qué añadir a tu página web. Es decir, ¿por dónde empezar y qué poner?

El primer consejo puede parecer obvio, pero esconde cierta dificultad: de qué va a ir la web (la temática). Una vez tengas clara la idea, la finalidad del sitio estará definida; además, el sector (las personas) al que irá dirigida.

Lo segundo es tener en cuenta que la apariencia no lo es todo. Es decir, tu web puede ser muy bonita, sin que eso signifique que atraiga al público. Más que esto, debes pensar en mostrar la información de forma clara; y que ésta resulte útil para tus clientes.
¿Cómo saber qué es lo correcto? Dependiendo de la finalidad y el tipo de cliente, puede interesarte tener una página principal que enamore y añadir páginas secundarias que extiendan el contenido que necesitas incluir (lo necesario, no más).

Páginas indispensables en tu web

En cuanto a la información básica que debes añadir en tu sitio web, debes hacerte varias preguntas:

  • ¿Quién soy? La conocida “about us” (en inglés), traducida a “quiénes somos”, “nuestra empresa” o “nosotros” en español. Necesaria para crear cercanía con tus clientes potenciales, pues en la misma puedes contar cómo surgió el negocio y los pasos que ha dado (una especie de cronología) para convencer a tu público de que compren el producto o consuman el servicio que ofreces.
  • ¿Qué vendo? Debes dejar muy claro cuál es el producto o servicio que pueden adquirir tus clientes. Parece una chorrada, pero es muy importante; sobre todo, porque debes convencer al público que tu producto o servicio es el mejor. Por eso, usar contenido multimedia (imágenes, vídeo, etc.) suele ser una buena manera de explicar, al cliente, qué va a comprar o consumir (y cómo adquirirlo).
  • ¿Cuánto va a valer? El precio debe mostrarse después de matizar el valor de la oferta (el punto anterior), ya que algunos clientes potenciales podrían marcharse al considerarlo caro. Además, debes añadir toda la información adicional que corresponda (forma de pago, gastos de envío, etc.) para que el cliente conozca el precio final (o, al menos, un presupuesto base para que decida continuar o no).
  • ¿Quién garantiza el producto o servicio? Hablar de lo que vendes y cuánto cuesta no es suficiente: es necesario avalar el producto o servicio. ¿Por qué? Porque el usuario quiere conocer opiniones objetivas acerca de tu producto o servicio, antes de lanzarse a comprarlo. ¿Cómo lo añades? Permitiendo el envío de comentarios en cada producto o servicio, añadiendo una página de testimonios, añadiendo información relativa a una certificación oficial, etc. El fin es que, los clientes, confíen en ti y en lo que vendes.
  • ¿Cómo pueden contactarme? Es básico ofrecer vías para que el usuario pueda proponer sus dudas u opiniones; o pedir información acerca de algún producto o servicio. Y no sólo mediante el típico formulario, sino añadiendo todos los posibles canales de comunicación que tengas (e-mail, teléfono, etc.).
    Lo fundamental es que atiendas de forma rápida y correcta estos mensajes.

Añadiendo valor a tu sitio web

Muchas web, hoy en día, incluyen opciones en el menú principal (o menús secundarios) que no son realmente necesarias, pero que dan valor añadido al conjunto (al sitio web).
Un ejemplo es el blog (añade información extra a lo que ofrece la web), el mapa del sitio (esto mejora la visibilidad en los buscadores) y las FAQ (preguntas y respuestas frecuentes). No es obligatorio, pero pueden resultar útiles y atraer la atención de tus clientes, logrando que pasen más tiempo en la web o fidelizándolos (para que vuelvan de nuevo, más de una vez).

Información legal

Por lo general, este tipo de información no está orientada a satisfacer la necesidad o curiosidad del cliente; es necesaria (obligatoria, de hecho) para cumplir la normativa vigente. Es importante, puesto que se está tratando con datos personales, además de información relativa a cómo comprar, cómo exigir una devolución, etc.
Puedes tener tus propias condiciones de venta, pero ajustándolas a las regulaciones del país donde se ubique tu negocio.

No crees una página para cuatro líneas ni añadas páginas con contenido inútil

Debes mantener un equilibrio en lo que ofreces y cómo lo ofreces, puesto que tener muchas páginas no significa que la información sea óptima (incluso puede que se repita). Y tener pocas puede significar que algunas dudas de tus clientes no tengan respuestas.
Recuerda que puedes usar una misma página para englobar contenido similar.
La finalidad es usar lo necesario para tu negocio y para cubrir las expectativas de los posibles clientes.

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